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religionMar 4, 202614:25

Palabras de Vida - El Amor después de perder a un ser querido, 1ra parte

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Continuamos nuestra serie sobre el amor, y en este episodio hablaremos de un tema muy sensible y necesario: Amor después de perder a un ser querido. Nuestra invitada, Rosario Pérez, compartirá cómo Dios ha sido su consuelo tras la pérdida de su esposo, y cómo el amor de Cristo nos sostiene incluso en medio del dolor. Recordemos juntos que el Señor está cercano al quebrantado de corazón, y en Él encontramos esperanza. No te pierdas este tiempo de reflexión, Fe y consuelo.

Presentado por Luciano Goicochea & Mercy Cosme

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Palabras de Vida - El Amor después de perder a un ser querido, 1ra parte

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LifeAudioPalabras de Vida - El Amor después de perder a un ser querido, 1ra parte. Machine-transcribed; use the interactive transcript above to jump the player to any line.

Hola, en nombre del solver su enorme, estás escuchando Palabras de Vida. Muchísimas gracias por acompañarnos una vez más en este su programa Palabras de Vida, quienes habla es Luciano Goycochera. Y yo soy Mersy Cosme. Hoy continuamos nuestras series sobre el amor Luciano. Y hoy precisamente hablaremos de un tema que es muy sensible. Y es el amor cuando atravesamos el duelo. Pero siempre recordando que el señor está cerca a los que hebrantado de corazón, y allí ponemos nuestra esperanza. Claro que sí, Mersy. Y hoy tenemos como invitada especial a Rosario Pérez, bienvenida de Rosario. Gracias, gracias. Te agradezco mucho por esta invitación y se parte de este programa en el día de hoy.

Muchísimas gracias a ti por aceptar la invitación también. Así es, así es. Rosario, pero antes de comenzar con nuestro tema de hoy, cuenta de un poco de tía que te dedicas. ¿Quién es Rosario para nuestro radiollente? ¿Y cómo llegaste a los pies de Cristo? Rosario es una mujer que yo diría humilde en el sentido de la humildad, lo que es la palabra humildad. No de pobreza, porque mucha gente confunde la humildad con la pobreza. Y se ve a mi casa humilde. La casa no es humilde, la casa es pobre. Pero yo me considero humilde. He tenido todas las circunstancias de estado en la buena, en la mala, en la regular. Pero siempre he sido la misma persona. Me dedico a que, ya estoy retirada, sin embargo, no estoy sentada en la casa. Más bien, como un servicio a la comunidad, recogió un niño a la escuela, me dedico a mi nieto, a los nietos y a todas las personas que necesiten, a la iglesia, al servicio de la iglesia.

En todo, por eso, me diría que al servicio de la comunidad... Es una mujer ocupada. Ocupada y muy ocupada. Hey, estás escuchando palabras de vida del Salvation Army. Vamos a tomar un pequeño descanso y ya regresamos. ¿Cómo llevaste a los pies de Cristo Cuéntanos? Bueno, esa es una historia larga tratar de resumirla. Cuando tenía 11 años, exactamente vivíamos en la finca de mi papá. Iban unos Evangelicos, a llevar la palabra. Mi papá no quería saber nada de los Evangelicos. Sin embargo, la única que los recibía era yo. Ahí como que quedó sembrada esa semilla, que vino a terminar, quizás... 30 o 35 años después. Pero estaba la semilla sembrada. Y pasó que yo nunca iba a la iglesia. Tuve tres hijas. Cuando tenía la segunda, tuve la desafortunadamente la perdí. Pero antes de que ella perdiera la vida en un accidente, un oye de la vida,

la vida, la vida, la vida, la vida, la vida, la vida, la vida, la vida, la vida, la vida, la vida, la vida, la vida, la vida, la vida, la vida, la vida, la vida, la vida, la vida en un accidente, un ocho de diciembre, ella me dijo, mami, ¿tu por qué nunca vas a la iglesia? Y yo me quedé pensando, yo vivía al lado de la iglesia. Y nunca fui, y ella me dijo, yo quiero ir a la iglesia, yo la llevé el ocho de diciembre, la llevé a la iglesia. Yo le dijo, que yo te voy a llevar. Y estuvimos en una iglesia católica ese día, 15 días después, en un accidente y la niña muere. Y eso, como que me tocó mucho, porque la niña, yo decía, esta es la misión de que la niña quería, que yo fuera la iglesia. Sin embargo, fue horrible, porque su funeral fue el 24 de diciembre. Y yo, cuando regresé de su funeral, lo que hice fue buscar una biblia. Y yo me refugía en la biblia.

La primera persona que llegó a mi casa después de funeral fue el sacerdote del pueblo. Y me dijo, yo sé que usted se va haciendo muchas preguntas. Pero aquí le des un libro, yo leí el libro. Y claro, eso no me iba a llenar ni la falta de la niña ni nada. Pero eso marcó para mí, el deseo de ir a la iglesia. Entonces, las monjas del pueblo iban, ya usted es la mamá de la niña, te mató el carro, que usted es la mamá de ti, y todas las personas me invitaron a grupos de oraciones. Y hay, pero hasta llegó yo me mude de ese pueblo y la vida quedó lo mismo. Hasta que llegué aquí a Talanta, después estuve en la renovación carismática, todo eso era buscando como un vacío que ya había dejado. Cuando llegué aquí a Talanta, sin que nadie nos hablara de levangelismo ni nada, vimos una pancarta que decía,

campaña e banelística. Y yo le dije a mi esposo, vamos a esa campaña e banelística. Si me preguntas ahora mismo dónde fue, no sé. Y llegamos, no había GPS, pero llegamos a la campaña a un estadio y ya era llegué a Vila. Y cuando hicieron el llamado de las personas que quisieran entregar su vida, Cristo, no eran al frente y los dos pasamos al frente. Y ahí recibimos al señor. Y después también quedamos en el limbo, no asistíamos a una iglesia y yo me fui a trabajar a mí ni a Poli y en una de los domingos que vine, me invitaron a una iglesia cristiana, vamos. Entonces, desde entonces, seguí oyendo a la iglesia cristiana. Pero siempre he dicho, el camino o el puente fue la niña siempre vivía, decía, este fue la misión de ella, morir a los cuatro años,

una niña sana bonita, inteligente, y que lo único que me hizo fue llevar a la iglesia a los pies de Cristo. Entonces yo, ese fue prácticamente la forma de llegar yo a la iglesia. Tremendo testimonio rosario que nos acabas de compartir y te agradecemos mucho por verlo hecho. Me imagino que ahora personas habrán pasado por lo mismo, cosas peores y con este mensaje que ellos podrán entender que podrán encontrar consolación, un refugio de lo brazo de nuestros señores de Cristo. Y bueno, es capítulo, tenemos para el día de los editulas, amor, después de perder a un ser querido, precisamente, de lo que estaba hablando hace poco. Y aunque tenemos en cuenta de que no es un tema fácil para abordar y la realidad es que,

en algún momento, la vida vamos a atravesar por algún duelo, yo lo pase hace cuatro años con mi mamá. Siempre, siempre doloroso, aunque te dedio en que puedes estar preparado, nunca lo vas a hacer. Nunca vas a estar preparado con eso. Y bueno, pues, no gustaría que bueno, tenemos en cuenta que perdiste a tu esposo hace poco, ¿verdad? Sí. No, te gustaría compartir la historia. Sí, sí, exactamente. Bueno, aparte de perder mi esposo, ya he tenido la experiencia de perder la mamá, el papá, dos hermanas, y por supuesto la hija, y ahora le esposo. Esposo, fallece ya hace cuánto? Hace cuatro años. cuatro años. Sí, duré casada con él 44 años, bueno, vivimos todas las etapas, digamos, que nunca tuvimos problemas entre él y yo, de peleas o divorcios o separaciones,

se viven etapas, buenas, malas y regular, pero que siempre tú estás ahí. Sí, siempre aceptamos, aceptación de uno del otro, si él cometía errores, lo aceptaba, si yo comete a los errores, también lo aceptaba, pero siempre vivimos, digamos, si dice según un ciento por ciento, digamos, un 95 por ciento bien. Ok. Era unidos. Era unidos. Era, sí, era unido, él se dedicó los últimos años, haceré banjelista, era misionero de la iglesia, primer iglesia vanquista de Atlanta, tuvo misiones en Nicaragua, en Costa Rica, en El Salvador, en México y principalmente en Colombia, donde falleció principalmente a una misión que fue, llegamos y a los dos días de haber llegado, le dio un infarto allá en Colombia, fue difícil, porque para mí regresar sola la casa,

o sea, no tiene una explicación, decir, yo volver a la casa sola, enfrentarse a uno a la vida, sola después de 44 años, compartir con una persona no es fácil. Pero bueno, gracias a Dios, lo he superado, en qué forma dice uno, busca y muchas personas me preguntarán, pero tú eres fuerte. Sí, he sido fuerte en esa circunstancia, porque ya uno conoce la palabra de Dios, sabemos que todos vamos, que uno está en filas, estamos en filas, no sabemos en qué momento, y dolores tan grandes, que lo único que uno podía hacer era rodillar ese señor, yo acento esto, esto que ha pasado, pero al mismo tiempo, yo he pedo fuerzas para poder superarlo.

No, no, entregarme al dolor, si nos sacar fuerzas para poder superarlo. Queridos amigos, moramos para que estés disfrutando y siendo bendecido con estas conversaciones, vamos a tomar otro pequeño descanso y ya regresamos. Rosario, escuchándote, se me viene a la cabeza esta pregunta, ¿qué fue lo más difícil de esas primeras semanas o meses? ¿Y qué necesitabas que otros entendieran sobre tu dolor? Tú decías que esto esposo morió lejos de tu casa, morió en otro país donde ustedes no vivían y regresaste a casa sola. ¿Qué fue lo más difícil de esas soledades, de esas primeras semanas que fueron más difícil para ti? Lo primero que todo era sentir un vacío en la casa, sentir un vacío aunque estaba rodeada de personas y de familiares,

amigos que siempre venían a compartir con uno, pero que en el fondo lo que sentía era un vacío. Entonces ahí pude comprender cuando en la vida se habla de que los dos, uno solo, que ya no somos dos personas y uno solo, entonces uno siente como que ya la mitad de uno se fue. Entonces, esa era la parte más difícil tratar de superar eso. En cuanto a las personas que tú dices que bien o que le podía decir o... No, no. ¿Qué necesitabas que otros entendieran de tu dolor? Porque a veces estamos, por ejemplo, en esa situación donde tú dices yo estoy sola, o sea, ya no tengo a la otra parte y todos vienen a mí y me quieren dar esa voz de aliento, pero no entienden que mi dolor es diferente. O sea, ¿qué necesitabas tú que los demás entendieran sobre tu dolor? ¿Qué esperabas tú que los demás dices eran por ti?

Pues nunca, la verdad yo no esperaba de que las personas hicieran, porque ya yo eso lo entendía, que nadie podía hacer nada por mí. Si no era yo, la que tenía que aceptar esa parte y podemos superar yo personalmente, porque nadie te puede ayudar a ti cuando el dolor es tuyo. Claro, entiendo. Pero de pronto querías que ellos entendieran que estaba sufriendo y que te dejarán de pronto sola por momentos. No, porque ya la soledad, la verdad no la sentía así, porque ya la soledad, el momento ya yo lo tenía por la tarde cuando he entrado al cuarto a mi habitación, ya esa parte era la que ya tomaba como de dolor para mí. Así es, el momento de duelo, a veces la soledad, es buena compañía, a veces no, no aplica para todo el mundo y en tu caso fue diferente, tú buscabas compañía y buscabas compartir con unas personas

y me imagino que era por ocupar la mente, te manté de extrair y todo eso. Entonces es entendible de esa situación. Creo ser manos, hemos llegado al final del episodio, primera parte, esperamos que nos acompañen en el próximo miércoles, en este su programa, Palabras de Vida, que el señor lo pendió. La misión del soledad, en Armi, es ayudar a las personas con necesidades espirituales y materiales. Usted es parte de esta misión cada vez que dona. Visite, salvatión, y usa punto o rg para ofrecernos apoyo. Subscríbase a Palabras de Vida, en su tienda de podcast favorita. Ovisita, salvatión, armi, son, cas, punto o rg. Vendiciones.

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