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Visión Para Vivir on Oneplace.com — Fortaleciendo con Palabras de Animo II. Machine-transcribed; use the interactive transcript above to jump the player to any line.
Como discípulos de Cristo deberíamos actuar más y hablar menos con respecto al amor de Dios, no le parece. Vizión para vivir y el pastor Carlos asasueta le dan la bienvenida. Todo creyente en Cristo Jesús está llamado a animar a otros para amar y ejercitar buenas acciones. Sin embargo, no será fácil demostrarlo cuando nuestra confianza en Dios no es al cientos por ciento. Sobre esto nos hablará a continuación el pastor Carlos con la segunda parte del mensaje, fortaleciendo con palabras de ánimo. Ve a lo que dice Breos capítulo 10 en el versículo 22. Aquí el escritor nos está diciendo que no solamente hemos recibido algo, sino también debemos hacer algo ahora en nuestro contexto dentro de la iglesia.
Primero lugar, la adoración consiste en algo más que orar. Me preguntaba en el otro día que siquiera la adoración, cuárala es la diferencia entre canto del aban, se canto de oración y a veces confundimos el término. La adoración consiste mucho más que venir y cantar a la avanza, la adoración consiste mucho más que orar. La adoración, simple y sencillamente, es poder postranos delante de la presencia de nuestros Dios y de ramarnos delante de él en nuestro espíritu para decirle a él todo lo que él se merece, todo lo que él representa. Aquí el escritor de Breos no solamente nos dice que tenemos en Cristo algo muy importante, sino también lo que debemos hacer ahora que está a él en nuestras vidas. Versículo 22, el capítulo 10 dice, entremos directamente la presencia de Dios con corazón sincero y con plena confianza en él. Pues nuestra conciencia culpable ha sido rociada con la sangre de Cristo a fin de purificarnos y nuestro cuerpo ha sido lavado con agua pura.
Versículo 23, mantengámonos firme, sintituviar en la esperanza que afirmamos, porque se puede confiar en que Dios cumplirá su promesa. Dios siempre cumple lo que promete, lo que crea usted. Pensemos en maneras de motivarnos unos a otros a realizar actos de amor y buenas obras, ahí está la justificación, porque Dios es un Dios que cumple promesas. Nosotros tenemos que pensar de esta manera, animémonos unos a otros en el amor en las buenas obras, porque nuestro Dios se cumplió de promesas. Y él hace algo maravilloso en su pueblo, cuando reconocemos nosotros, de que reflejamos ese amor, reflejamos esa confianza, al venir juntos y animarnos unos a otros. Pablo en Romanos 420 dice, Abraham siempre creyó la promesa de Dios invasilar, de hecho su fe se fortaleció aún más y así le dio gracias a Dios.
Cuando Abraham escuchó la promesa de Dios, no estuvo fluctuando, él estuvo firme, esa fue la razón por la que él fue capaz de tomar a su único hijo Isaac y llevarlo al lugar que Dios le indicó y estar dispuesto sacrificarlo. Y a veces me pregunto, yo no sé usted que es padre de familia, usted estaría dispuesto a hacer eso, pero a veces me pregunto, ¿qué es lo que motivó a Abraham hacer eso? A veces consideríamos que él no lo quería para ver hecho semejante cosa o al menos intentado hacerlo, pero no es esto. Lo que nos está diciendo aquí, Pablo es el hecho de la confianza plena, por dos razones, una que sabía que Dios tenía control de la situación. Y si por alguna razón él tenía que sacrificarlo, matarlo, el Dios que resucita muertos podía hacerlo mismo con su hijo, él tenía plena confianza en el Dios en el que había creído. ¿Cómo nos falta nosotros creer en ese Dios, cierto? Por cualquier cosa estamos preocupados, por cualquier cosa dudamos, por cualquier cosa queremos abandonar la fe, es que no hemos conocido al Dios de Abraham.
Es que nos ha hecho falta entregarnos a un Dios que cumple promesas, permanecamos firmes, aceptando las promesas de las escrituras, cerca de la presencia de Dios, permaneciendo firmes, dependiendo de esas promesas, las inquebrantables promesas de nuestro Dios. En tercer punto, pensemos en maneras de motivarnos unos a otros, como dice el versículo 24, pensemos en la forma en estimularnos, en animarnos con palabras de ánimo. Dice aquí, pensemos en maneras de motivarnos unos a otros a realizar actos de amor y buenas acciones. A ver, Dios quiere que pensemos en la forma de cómo podemos animar a otros a vivir vidas piadosas, confiadas en el Señor, que depositen su confianza. Pero no vamos a animar a nadie, diciendo, ¿le confíen Dios cuando yo estoy muerto de miedo? Desconfiando completamente de lo que la he dicho anteriormente que va a estar conmigo todos los momentos. Como yo puedo animar a alguien, es decir, si confíen Dios cuando yo realmente no he depositado de confianza en él, es difícil hacerlo.
Eso tenemos que animarnos nosotros a permanecer firmes y de esa manera poder estimular a otros a hacerlo. Luego de animar, supone algo más que sonreír, leo dar una palvaita en la espalda a alguien. Necesitamos comprender cuán valió ser esta realidad de nuestras vidas. Entonces, tenemos esto en nuestras vidas, este aspecto. La duración consiste en algo más que orar, pero también la importancia de dar palabras de aliento a otras personas. Me ha agrado a lo que dice en los versículos 24 o 25 de Abreos capítulo 10. Si no fuera así, tendríamos la tendencia simplemente a venir a un servicio de adoración más, a cumplir como cuando se iba antes a la iglesia que vamos. Compliamos y ya hacíamos lo que nos da vengan. Si no fuera así, tendríamos la tendencia simplemente a haber todo como un ritual. No, pero no solamente basta convenir y sentarse, escuchar un sermón y irse sin decirle ni o la nadie que está aquí. O es usted de las personas que en cuanto ve que el pastor se está acercando y cuando amenaza con terminar, ¿verdad?
Porque no más amenaza, pero cuando amenaza con terminar y ya estamos agarrando la bolsa o la llave, si ya nos queremos ir, queremos ir porque queremos que nadie nos gane estaría atorado en el estacionamiento. En lugar de quedarnos, en lugar de cumplir a lo que venimos cada domingo en la mañana, aparte de aprender de la palabra de Dios y de cantar nuestras alabanzas, de estimularnos o nosotros a las morias, las buenas obras. Es en ese momento donde una persona necesita esas palabras de ánimo, pero yo no me doy tiempo para eso. El día trascurre tan rápido. Tengo tantas cosas que hacer. Y sabe que la misma 24 horas del día que usted tiene son las que tengo yo. Y cualquier persona preocupa en este mundo. Nosotros tenemos que aprender a saber cómo invertir mejor nuestro tiempo. Si no fuera así tendríamos simplemente un ritual. Si cerraramos nuestras bibles y no la leyéramos, les diríamos que también es lo mismo que nosotros hacemos en nuestro hogar.
Porque a veces solamente vamos caminando de acuerdo a nuestras emociones. Pero entendamos lo que dicen estos pasajes. Declamemos estas promesas maravillosas, llegamos algo distinto. Dice el versículo 24, pensemos en manera de motivarnos unos a otros a realizar actos de amor y buenas acciones. Y no dejemos de congregarnos. ¿Ya cuenta? No dejemos de congregarnos como lo hacen algunos. Si no animémonos unos a otros, sobre todo ahora, que el día de su regreso está cerca. La duración consiste mucho más que venir a sentarse, a escuchar el sermón, a inclinar su cabeza, a orar y luego irse. Un objetivo importante es prestar atención a lo que nosotros pudiéramos hacer para lentar a otros. No me venga con él que no es que yo escucho misión para vivir en la radio que no se otengo. No es suficiente. Usted tiene que estar en un lugar donde sea doble el señor, donde se enseña su palabra, donde usted puede poner en práctica lo que aprende.
Porque sabe que el don del espíritu santo de su vida, que es amor y se traduce en gozo, pas, paciencia, bondable, dignidad. Es con otras personas, no solo. Usted se engaño a usted mismos y cree que cuando escuchar predicaciones de todo lo que te necesita, necesita convivir con el cuerpo de Dios, es ahí donde las asperesas se pueden limar, es ahí donde realmente entendemos lo que significa aceptarnos en imágenes mutuamente, sobre todo con gente que no me cae bien, o a la que yo no le caigo bien. Esa es el objetivo importante de este pasaje. La palabra pensemos en realidad significa en del lenguaje original griego, ponerla mente o los ojos sobre algo o alguien. Nadie vive su fe por usted y usted no vive la fe de nadie más. Usted se relaciona directamente con Dios y eso es lo que debe procurar. Sin embargo, usted vive su fe de una manera práctica cuando se relaciona con otras personas. Es como cuando se prende una luz en el tablero del automóvil que indica que algo no está bien,
de que hay que revisar la máquina, de que hay que a la mejor un foco se ha fundido, de esa manera nosotros tenemos que poner nuestros ojos sobre esa luz y ansiosamente están intentando buscar la oportunidad para hacer algo respecto. Le preguntamos aquí que conozca de autos, ¿qué significa eso? Vemos el manual, el manual, el que trae en la guantera, no está ahí de lujo, está ahí porque le dice ¿qué significa en esas señales? Pero a veces no consultamos el manual, como tampoco consultamos del otro manual, que es la Biblia, ¿verdad? Queremos averiguar qué es lo que está pasando nuestra vida cuando repuesa está ahí. Pero ¿qué hacemos? No está en cidad porque sabemos que eso es un indicativo de que algo está mal. Hasta le pegamos el tablero para ver si se borra esa luz, esa necesita pero no sucede. Entonces lo llevamos donde el mecánico y para arte de magia antes de que el mecánico para la puerta ya se pagó la luz, ¿verdad? No sé si usted le pase, pero a mí me pasa. O cuando usted asiste a la primera representación teatral de su hija en la escuela o de su hijo, ¿qué es lo que hace? Está sentado comadamente, se abre el telón,
y la única persona en la que usted observa esa de su criatura no le importa los 25 actores que hay ahí, usted solamente tiene ojos para esa niña. Porque su hija, usted tiene su atención completamente central en ella. Porque usted está poniendo su pensamiento en ella. Es lo que tenemos que hacer. Cuando venimos a la iglesia, venimos a recibir el señor, pero ponemos nuestra atención, no para estar criticando a los demás de la iglesia, sino para ver qué persona necesita palabras de aliento. ¿Qué persona necesita que mi mano se ponga sobre su espalda a decirle, ¿por qué hora por ti, hermano o hermana? Sin embargo, este pasaje se refiere mucho más que solamente decir palabras así nada más. Se refiere al ministerio que nos incita dar ánimo, sentarnos unos a otros, no sólo en pensar en los demás, sino en actuar, en ponerse, en acción, para hacer las buenas obras. Las buenas intenciones aquí no cuentan. Hay que hacer las realidad. Existen tremenda necesidades en medio de esta congregación
y de cualquier iglesia alrededor del mundo. Pero sobre todo, la necesidad de dar palabras de aliento. ¿Sabes usted que si aprendemos a escuchar los demás, aprendemos realmente la forma de cómo esa persona pudiera solucionar parte de sus problemas, al menos en la mitad de ellos, solamente con escucharlos, y luego expresarlos estas palabras de ánimo. A gente no quiere que la reglemos sus problemas, y eso lo ha aprendido mucho en la consejería que doy. La gente quiere que la escuchemos. La gente quiere saber que alguien se preocupa, de que alguien escucha, y después de eso puede dar palabras deliento, de recordarle las promesas de nuestro Dios. Se necesita gente que se preocupe de uno de la manera en que no nos sintamos, que vamos caminando solo. Hay alguien que tenga comentarios de ánimos que nos digan, ¿Sabes qué tú puedes hacerlo? Tú eres una persona valiosa. Tú eres una persona inteligente, sigue delante. Mira, ¿sabes qué? Viste perdón al señor, pero sigue delante. El señor, el señor nos tiene aquí para apoyarte.
Yo quiero rapportir. Yo estoy aquí para ayudarte de la manera que tú consideras que pueda ayudarte. Las cosas van a estar bien. Dios no nos deja. Uno siente ánimo por el solo hecho de escuchar estas palabras. Eso es lo que deseamos en una iglesia como esta. Es lo que deseamos como congregación. El poderse de personas sinceras, auténticas, que de verdad mostremos preocupación unos por otros, para que podamos apartícipes del amor más grande que puede existir entre los seres humanos y el amor de Dios. Demostrado a través de cada uno de ustedes. ¿Cómo podemos estimularnos los unos a los otros? ¿Cómo podemos poner en práctica el amor a través de nuestras buenas obras? El siguiente versículo nos presenta un mandamiento de en forma negativa y otra en forma positiva. En forma negativa nos dice, no dejemos de concrecarnos como algunos lo hacen por costumbre.
Vivimos en una sociedad que está diciendo, ¿a quién le importa ir al iglesia el domingo? ¿A quién le importa dorada? ¿A quién le importa eso? ¿Cuándo hay otras cosas más importantes que hacer como el fútbol? ¿Cómo largar el patio? ¿Cuándo hay tantas cosas por hacer? Porque la semana llega y no vamos a darnos tiempo para nada. Lo hares y hay un buen tiempo. Lo hares y no estoy cansado. Lo hares y hay un buen predicador. Lo hares y tantas condiciones que tenemos. Tal vez no vaya este día, pero tal vez otro día iré. Tal vez si a alguien me invite y venga por mí y aparte de mi vida con Mario Boy, es bien curioso porque escuché el otro día lo siguiente que me llamó mucho la atención y decían esto. A la hora de cometer el pecado, nosotros nos las arreglamos hasta para que nos cuide los hijos, pero tenemos que estar ahí. La hora de querer agrar a Dios, todas las excusas son buenas. Y todo está en contra y terminamos no haciendo lo que Dios quiere hacer.
¿Se han cuenta? Sin embargo, no debemos abandonar nuestra responsabilidad de reunirnos como cuerpo de Cristo. Obviamente el propósito no es solamente para ir a un predicador por más bueno que este sea. Si dejamos de pensar de que sólo venimos a recibir y venimos aquí a dar, a ofrecer. Si dejamos de pensar que sólo venimos aquí a escuchar pero venimos a comentar, venimos a estimular. Esto va a revolucionar esta iglesia. Y a cualquier iglesia usted se congrega. En vez de vestirse en la mañana pensando en lo que espera recibir o va a escuchar del pastor ese día, o esperar ver si el hermano que está o si es usted jovencita, soltera, a ver si va el muchacho que le gusta o si es usted un jovencito soltero, a ver si va la niña que le encanta, es lugar de pensar en ese tipo de aspectos. Nosotros empezamos a pensar en Fulano de Tai que no conozco. O mancano en Tai que no conozco y que de alguna manera yo lo he traído en mi pensamiento esta semana.
Quiero verlo para decirle. Sabes que pensé en ti y ahora por ti. Porque no se pone a pensar antes de venir aquí al templo. Cuando usted está saliendo su casa terminando de regular decirle al señor, señor, me preparo para ir a minister a alguien esta mañana. Yo no sé a quién, pero tú vas a poner a alguien para que yo le de palabras de ánimo. Guía, me una persona que necesite escuchar palabras de aliento en esta mañana. Únsame como un instrumento de tu gracia para motivar a otros a seguir adelante en este camino que han comenzado contigo. Debo asegurar que no se va a equivocar cuando usted se acerca a esa persona y le diga esas palabras. Porque seguramente la persona que está en frente de usted o detrás de usted, o al lado suyo, está pasando por los piores momentos de su vida. Segundo mandamiento, pero ahora en positivo de este mismo pasaje es el siguiente. Animémonos unos a otros. Desde luego que animar supone algo más que sonreírle o darle una palvadita en la espalda a alguien. Esta palabra en griego es la palabra para caleo.
Yo sé que usted escuchaba esta palabra anteriormente. Es una combinación de dos palabras para que significa al lado de E o junto a parábola, es lo que significa una comparación para y luego caleo que significa llamar. Por lo tanto, la unión de estas palabras significa llamar a alguien junto a o a alguien que está al lado de uno. Esta palabra tiene la misma raíz y llega desde el vocablo de la palabra griega para el Espíritu Santo que es para cleto. Y significa el consolador. Usted, usted está llamado a exponerse la obesa persona con quien está para consolarla, para consolarle. En Juan 14, 26 leemos pero el para cleto, o sea el consolador, el Espíritu Santo aquí, en el padre enviaré mi nombre, o se enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que os he dicho. Y luego en Juan 16, 17 leemos pero yo os digo la verdad. Os conviene que yo me vaya porque si no me voy, el para cleto, el consolador,
no vendrá vosotros. Pero si me voy, yo se los enviaré. ¿Sea cuenta? Entre las palabras, el ministerio del Espíritu Santo es venir a estar a nuestro lado para consolarnos, a estar al lado de sus hijos para ayudarlo. Solo piense, ¿quién de nosotros no ha sido beneficiado con la presencia del Espíritu Santo en nuestra vida? Sobre todo cuando nadie más está alrededor nuestro, cuando no hay una persona que le pueda llamar en las horas de la madrugada y saber que no estoy solo porque el Espíritu Dios está ahí, es dentro de mí. Sentir su presencia, está junto a nosotros. Encuentro que esto es sumamente importante para nosotros entenderlo porque es una manera de describir el Espíritu Santo como pocas veces lo hacemos. A veces pensamos en el Espíritu Santo como una manifestación sobre natural, hablar en lenguas, sanidades y todo lo demás, pero nos olvidamos de la función más hermosa y más impactante del Espíritu Santo es consolarnos, cuando nadie más puede hacernos.
El ministerio de exhortación de dar ánimo, de difundir aliento los unos a los otros. Sabes, una lenta dobro es un ayudador. A alguien que alienta, alguien que motiva es una persona que ayuda. A alguien que camina a nuestro lado y nos mantiene en el camino correcto hacia Cristo. Cuando usted cumple con su tarea esta es la manera de cumplir también con una labor similar como la que cumple el Espíritu Santo en la vida del creyente porque viene a estar a nuestro lado para llevarnos a seguir adelante. Es un mandato para todos nosotros. Se dirá, bueno, yo solamente quiero orar por esa persona, no quiero andar con él por todos lados, pero estos versículos están diciendo que debemos reunirnos, hacer vida juntos, compartir y por lo tanto, la oración, no es todo lo que nos pide que hagamos. La esencia del desipulado es eso. La esencia del desipulado no es enseñar a la persona lo que yo sé acerca de Dios. La esencia del desipulado es más que explicarles acerca de la salvación. La esencia del desipulado es caminar con esa persona, hacer vida con esa persona. Es que esa persona no solamente aprenda lo que yo sé
acerca de Dios, pero aprenda a observar cómo Dios ha transformado mi vida. Y eso solamente ocurre con el tiempo haciendo vida juntos. Bueno, alguien dirá, bueno, yo soy tímido, yo soy introvertido, yo no me atrevo a hablar a personas que no conozca y no me siento cómodo, alrededor de gente con la cual yo no tengo una relación cercana. Es nuestro trabajo. Es el trabajo del explíxanto en usted que le va a habilitar para saber qué decir y cómo actuar en la vida del quemado. Sin embargo, no es opcional, es un mandato. Es un mandato para todos nosotros. Porque no necesitamos. De más maravilloso de esto, de dar palabras de ánimo a alguien más, es que cualquier persona puede hacerlo, siempre cuando está dispuesta. No necesito terminar todo los estudios bíblicos de un seminario, ni tampoco los estudios que ofrezca una iglesia para poder hacerlo. No necesito hacer ninguna otra cosa, ni cumplirse a te dar, la misma situación que he pasado, mis experiencias me capacitan
para llevar a cabo este mandamiento, pero sobre todo, me habilita el poder del Espíritu Santo que vive dentro de mí. Cuando animamos a otros, estamos compartiendo el ministerio alentador del Espíritu Santo, estamos siendo se instrumento en la vida de alguien más. Déjame terminar con esto. Piense en estas cosas. Para ayudarnos a desarrollar un estilo de vida que aliente a los demás, que alente a otras personas, vamos a hacer tres preguntas. Y vamos a desaminarnos con ellas cada uno de nosotros. Aparece primero. Debemos animar a otros únicamente los domingos después del servidor. Los domingos después del servicio y dejarle la tarea a las escrituras para que las escrituras contesten la pregunta de esa persona. Es decir, únicamente vamos a animar a los demás cuando vengamos a la iglesia. La respuesta le encontramos en hebreos 3-12. Todos los días debemos hacerlo. No solamente el domingo de la mañana. Adiertan, según los a otros, todos los días,
mientras dures ese hoy, para que ninguno se haya engañado por el pecado y se endurezca contra Dios. Todos los días. No solamente una vez en la semana. Es que, ahora con las redes sociales, un mensaje en Facebook, o un tira, utilíselo para algo que va a dar la pena, no para estar ahí entreteniendo o siguen chismes, utilíselo para algo que va a dar la pena, animando a alguien con palabras de aliento. Aquí no le gusta recibir esos palabras. Segundo lugar, esta pregunta. Alacela. Debemos esperar a que se nos pida, que demos palabras de ánimo, o debemos buscar siempre oportunidades para tomar la iniciativa. ¿Qué creo usted? La respuesta es, tome usted la iniciativa. Prómanos 14 y 19 dice, por lo tanto, procuremos que haya armonía en la iglesia y tratemos de edificarlos unos a otros. Yo debo tomar la iniciativa en la otra persona. No se me debe pedir que lo haga, yo debo adelantarme. La tercera pregunta. Necesitamos hacer algo grande
para animar a alguien, es decir, una fiesta, una celebración espectacular, o podemos hacerlo con una o dos palabras. La respuesta es la siguiente. A una palabra, hablada con sinceridad, puede aligerar la carga o levantar el espíritu de una persona. Mucha lo que dice Probebios, dos de 18. Algunas personas hacen comentarios sirientes, pero las palabras del sabio traen alivio. Luego Probebios 12.25. La preocupación agobi a la persona, pero una palabra de aliento anima. Quiero una más? Probebios 15.23. A todo el mundo, el gusto, una respuesta apropiada. Es hermoso decirlo correcto en el momento correcto. A veces las personas que pensamos pueden seguir adelante sin ningún tipo de ánima. Porque pensamos que no no necesitan que ellos tienen adiós. Pensan en David, por ejemplo, el rey David. Él era un guerrero,
un poeta, un músico y un futuro rey de Israel. Sin embargo, constantemente pasaban momentos difíciles de depresión. Él esperadamente trataba de huir de aquel loco de Saul, que buscaba la manera de acabar con él. Y el señor de algún otra manera se encargaba de animarlo. Primero es Amor 23.15, dice que un día cerca de oores David recibió la noticia de que Saul estaba camino así para buscarlo y matarlo. Y eso lo llenó de pánico. Entonces, esa noticia pudieron haber preforado como una daga al corazón de este pobre guerrero, o este pobre pastorcito de ovejas. Que buscaban matarlo. Pero un gran amigo suyo estaba allí para ayudarlo. Sobre todo, era el hijo del rey Saul. ¿Se acuerda de él? Con a tal. El versículo 16, dice, con a tal fue a buscar a David y lo animó a que permaneciera firme en su fe, en Dios. Aún en contra de lo que su
propio padre podría hacer, él quisiera lentar su amigo con la mejor manera de hacer lo que es a que se enfocara en Dios. Inclusive, un hombre conforme el corazón de Dios necesita palabras de liento. Y también nosotros. Le invito a poner en práctica lo que hemos aprendido hoy. Mire a su alrededor. Y empiece fortaleciendo con palabras de ánimo a otras personas. Usted, escucha visión para vivir con el pastor Carlos Azazüeta. Si deseas escuchar este mensaje nuevamente, lo encuentre en la plataforma preferida de podcast o en nuestra página web. Visión para vivir punto o RG y al estar en nuestra página web, descargue los bosquejos para el resto de los mensajes para tener los listos con su Biblia y tomar notas. Jesús extendió su amor a un ladrón que colgaba junto a él en la cruz.
El hijo de Dios, que en unas cuantas horas moriría de forma injusta, prometió a este hombre que estaría con él en el paraíso. Este maravilloso relato lo encontrará en el libro que visión para vivir lo frece titulado las siete palabras. Este material está cargado de enseñanzas bíblicas que lo llevarán a admirar y adorar a Jesús por su magnífica obra en la cruz. Adquiera hoy el libro las siete palabras, al enviar su donación a este ministerio. Esta es nuestra dirección. Visión para vivir P.O. Box, 1817. Frisco Texas, 75.034. O nos puede llamar al 4.6.9 5.358433 y con mucho gusto la ayudaremos con su donación y si le resulta más conveniente puede donar a través de la aplicación móvil del ministerio como también en visión para vivir
P.O.RG y adquirir a chimismo el formato digital de este libro. Mañana el pastor Carlos continuará con más visión para vivir con la conclusión del mensaje fortaleciendo con palabras de ánimo. No se lo pierda. El mensaje anterior, fortaleciendo con palabras de ánimo. Fue registrado bajo derechos de autor en 1980, 1981, 1985, 1989, 1995, 2014 y 2024. Y la agravación sonora fue registrada bajo derechos de autor en el 2024 por Charles R. Swendol. La adaptación al español y la agravación sonora fueron registradas bajo derechos de autor
en el 2016 por Charles R. Swendol en Site for Living. Todos los derechos reservados mundialmente. La duplicación de material con derechos de autor para uso comercial está estrictamente prohibida.
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