
About this episode
En estos últimos meses he visto y sentido la necesidad de rediseñarme desde los cimientos.
Tal vez es la pandemia, tal vez es en mi caso el divorcio, el cambio de residencia, pero seguramente es el cuestionamiento profundo: ¿quién quiero ser ahora?
Así que se me ocurrió hablarte en el capítulo de hoy de lo importante que es que entendamos que el cambio, aún el que no buscábamos, puede hacerse desde la integridad.
Si dejo de ser “wonderwoman que todo lo puede” ¿en quién me convierto?
Si mis herramientas dejan de funcionar ¿debo cambiar de herramientas, de oficio o de vida?
Porque así solemos ser tú y yo… todo o nada, o en la cima o en la lona.
Y es importante entender que SÍ hay puntos medios, grises preciosos y un camino lleno de curvas sorprendentes donde, en la próxima vuelta, te puede esperar un paisaje espectacular.
El camino a reconstruirnos después de darnos cuenta de que no somos invencibles puede ser tan rico, disfrutable y profundo como se lo permitamos ser.
Así que hoy te hablo de una habilidad fundamental para abrazar la reconstrucción de tu identidad fuerte y poderosa desde la fortaleza y no desde la sensación de derrota.
Cuéntame qué te parece y no olvides apuntarte para mi clase “Deja de huir de tus emociones” que ya es este jueves 31… Halloween juntas, baby!
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.
Get every episode summarized
Each time ¡Con amor, carajo! publishes, we email you a written briefing from the transcript — the topics, who appeared, and any specific claims, with the ad reads skipped.
Email me new episodesFree for 3 shows. No card needed.
Hosts & guests
No transcript yet
This episode has not been transcribed. Request it and it moves to the front of the queue.
More episodes
More from ¡Con amor, carajo!

CAC 10 - Feliz otoño y recap de temporada
¡Con amor, carajo!

CAC 9 - 3 ingredientes clave para sanar NEI
¡Con amor, carajo!

CAC 8 - Vergüenza y culpa por sentir todo tu espectro de emociones
¡Con amor, carajo!

CAC 7 - 4 tipos de padres negligentes y el adulto en el que te convierten
¡Con amor, carajo!